Camboya, Sudeste Asiático

Despertar en Angkor Wat (Anécdotas y datos útiles)

10 septiembre, 2015
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Llegar a Camboya implica dejar las ciudades y grandes construcciones atrás. Este es un país agrícola, los campos verde lima inundan la vista, hay casitas aisladas en el camino, el sol parece más brillante y transmite paz, silencio, quietud. Las casi tres horas que hay de Poipet a Siem Reap las disfrutamos descansando de nuestro cruce de frontera, observando y tratando de absorber la mayor cantidad de imágenes e impresiones posibles de este país en el que solo nos tocaría pasar una semana.
Siem Reap tiene hoteles lujosos, bares, restaurantes… otro de los lugares montados para los turistas que tanto decepcionan a veces. Lo bueno de esta experiencia es que las apariencias engañaron y nos encontramos cara a cara con las personas más buenas y accesibles que conocimos hasta ahora, los khmer o jemeres en español.

Teníamos un hostel reservado, el Garden Village del que tanto hablaban en los grupos de las redes sociales. Es cierto que el ambiente está bueno: hay piscina, 2×1 en cervezas por la tarde y precios accesibles al bolsillo mochilero. Los bamboo dorms salían USD 1 por persona, demasiado barato para ser cierto. Nosotros por USD 4 cada uno habíamos conseguido una habitación privada de bamboo pero lo que creímos que era un regalo terminó siendo un infierno: esas habitaciones son insoportables, el calor no te deja pensar, perdés un litro de agua al segundo que entrás en ellas. Estas habitaciones tienen un techo de chapa y paredes de bamboo, una construcción bastante precaria que por supuesto no aisla el calor del sol y un ventilador no soluciona este problema. Por suerte los dorms con aire acondicionado salían tan solo 1 dólar más, así que rápidamente nos cambiamos. Generalmente no dormimos en dorms pero ese día agradecimos terminar en uno. Por la noche cuando regresamos de dar nuestro primer vistazo a la ciudad nos encontramos con un italiano en calzones que comenzó a hablarnos animadamente. Soy bastante liberal, pero me gusta que la gente tenga pantalones puestos cuando me cuenta cosas, como que lo tomo con más seriedad (?). Cuestión que nuestro nuevo amigo Filippo había conseguido un tuk tuk que hiciera el tour “sunrise-sunset” (del amanecer al atardecer, algo muy común en Siem Reap para los que solo tiene un día para visitar los templos de Angkor Wat) por USD 15 y él ya tenía una amiga que se había sumado, por lo que si queríamos compartir gastos terminaríamos pagando 3,50 cada uno… nos anotamos al instante.

El equipo completo tras un largo y exitoso día de recorrido.

El equipo completo tras un largo y exitoso día de recorrido.

Nuestro segundo día en Camboya fue movido: 12 horas recorriendo la construcción religiosa más grande del mundo, los templos hinduista-budistas de Angkor Wat. Para ver el amanecer teníamos que salir a las 5 de la mañana, así que tan solo media hora antes estaban sonando todos los despertadores para comenzar el día. Con los ojitos achinados, despeinados, con hambre pero imposibilitados para comer (la hora no lo permite, teníamos galletitas pero el estómago dice que es muy temprano). Así conocimos a Mr. Da nuestro tuk tuk y a Shineh, la amiga estadounidense-coreana de Filippo. Era de noche y hablábamos de viajes, Filippo nos contaba maravillas de Vietnam, Shineh nos contaba de su viaje por Sudamérica en el que visitó Salta y Buenos Aires.

5.30hs – Ansiedad
Cuando estoy dormida no puedo tomar control de mis emociones, así me surgió mi tan característica ansiedad. Quiero llegar ya al templo, recorrer todo lo que más pueda, no me voy a cansar, es lo que más quiero ver de Camboya… ¡Mr. Da acelere la moto! Me gustaría remarcar la amabilidad y paciencia que nos tuvo Mr. Da todo el día.
Sentados en las escalinatas del lago que rodea el templo de Angkor – la imágen más famosa de una costrucción gigantesca – con una vista privilegiada para nuestra colección de amaneceres, nos despertamos todos, Fede, Shineh, Filippo y yo, entre comentarios, silencios y galletitas.
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6.30hs – ¿Angkor What?
Shineh nos pregunta si habíamos leído algo del templo. Filippo y yo contestamos que no, pero Fede empieza a hablar de lo que sabe y nos deja bastante boquiabiertos, realmente conocer el mundo es una de sus pasiones (lástima que escribir no sea otra porque sé que él podría contar esta historia diez veces mejor que yo, pero haremos el intento).

Angkor era la antigua capital administrativa, social y religiosa del imperio khmer, y mantuvo su posición durante 600 años (desde el año 802 al 1432). Para que se den una idea de su importancia, en su máximo esplendor alcanzó el millón de habitantes mientras que Londres era un pueblito de 50.000 personas. Los restos que hoy pueden visitarse son construcciones religiosas debido a que éstos eran los únicos edificios que ameritaban realizarse en piedra, toda casa o edificio público era construído en madera.
La construcción original era hinduista, pero hoy en día encontramos estatuas de Buda ya que la población de Angkor vivió la transición del hinduismo al budismo (actual religión mayoritaria en Camboya). Durante nuestro recorrido vimos varias construcciones de piedra que tenían cientos de agujeros pequeños. Los cuidadores del lugar nos explicaron que esos espacios vacíos correspondían a piedras preciosas que alguna vez adornaron los templos y luego fueron saqueadas. Durante los últimos 100 años de la era angkoriana, la ciudad fue saqueada por los tailandeses en reiteradas ocasiones, quienes construyeron a base de lo que robaban los templos y monumentos de su antigua capital Ayutthaya.

Cerremos el libro de historia y miremos fotos, Fede dedicó los dos días del recorrido a trabajar incansablemente con su cámara para poder recordar nuestra visita con el mejor souvenir que uno puede llevarse, las imágenes:

Comenzando la peregrinación al punto de confluencia turística por excelencia de todo Camboya.

Comenzando la peregrinación al punto de confluencia turística por excelencia de todo Camboya.

Historias del imperio khmer en los muros del templo.

Historias del imperio khmer en los muros del templo.

Monje modo business (?)

Monje modo business (?)

10hs – Tengo hambre
Aprovechamos lo más que pudimos la mañana, pero cuando el sol comienza a tomar fuerzas caminar se vuelve una actividad complicada, necesitábamos comida urgente. Para quienes vayan a visitar estos templos considerados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO les comento que en este área se regatea absolutamente TODO (bueno, la entrada no porque lo cobra un organismo oficial), eso incluye comida y agua, los precios están infladísimos.
Otro dato a tener en cuenta es que en Camboya existe mucha población jóven, debido a un régimen militar que arrasó con casi toda una generación (3 millones de muertos, leo la cifra una y otra vez pero no lo termino de digerir). Esto implica que existe mucho trabajo joven e infantil y, al ser este el punto de mayor afluencia turística, es donde más vamos a notarlo. Queda en cada uno el eterno dilema de si comprar lo que venden y alentar que se los utilice como mano de obra o enfrentarse a la realidad de que puede que el chico sea el sustento de una familia.
En el camino a conseguir comida conocimos a “Spider Boy”, un niño de unos 10 años que hablaba perfecto inglés y nos ofrecía buenos descuentos para comer en el puesto de su familia. Se nos acercó alegre, lleno de energía, nos pidió por favor que visitáramos su local y lo hicimos.

Nena camboyana adorable que no paraba de mover sus manitos.

Nena camboyana adorable que no paraba de mover sus manitos.

A partir del desayuno recorrimos mucho, tanto que se me mezclan los lugares. Si bien seguimos un orden fue siempre Mr. Da quien nos guíaba y contaba qué estábamos viendo. Este es un resumen de los lugares que más nos gustaron:

Bayon
También conocido como el templo de las 216 caras, se encuentra en Angkor Thom la ciudad amurallada del antiguo imperio khmer. La subida al templo se hace casi interminable – especialmente si son las 3 de la tarde y uno viene de un día entero de caminata – pero vale la pena recorrerlo.

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Ta Prohm
También conocido como “templo Tomb Raider” porque fue donde se filmó la película. Es impresionante y uno de los más memorables debido a que se encuentra destruido en parte por árboles gigantes cuyas raíces cuelgan de los techos de la construcción. Se sacan muy buenas fotos.

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Generalmente el tour finaliza en la cima de un templo desde el cual se obtiene la “mejor vista de Angkor Wat al atardecer”. Con mucho esfuerzo subimos a las corridas un camino empinado, nos permitieron acceder (solo se permiten 300 personas a la vez y al ser un punto panorámico recomendado por la Lonely Planet ya pueden imaginarse la cantidad de gente que se pelea por subir) y todo para quedar profundamente decepcionados, la vista del templo no es buena. Quisimos darle un intento a contemplar el atardecer desde el mismo punto que nos brindó una buena vista de los primeros rayos del sol del día pero ya era demasiado tarde, las nubes cubrieron el cielo y con ello se llevaron al sol. Cansados, recorriendo las calles de Siem Reap bajo la lluvia en el tuk tuk de Mr. Da, regresamos al hostel.

Teniendo una referencia histórica de lo es y fue el complejo de Angkor detallada al principio procedemos a contarles los lugares más interesantes que visitamos el segundo día, ya nosotros dos solos. Lo bueno de recorrer un poco este inmenso complejo por nuestra cuenta es que tuvimos más oportunidades para recorrer libremente sintiéndonos Indiana Jones en vez de personas normales. Somos así, tenemos mucha imagnación.

Preah Khan
Este templo budista fue nuestra primera parada y nos gustó mucho. Los guardias del templo se prestan a mostrarte lugares escondidos (no sin pedirte una colaboración por su ayuda, está en cada uno aceptar que los lleven) y es así como visitamos un pequeño santuario a Buda, encontramos otro de los tantos árboles con raíces esparcidas por el templo e hicimos una sesión de fotos en la que parece que sostengo una llama con mi mano:

Entrada a Preah Khan

Entrada a Preah Khan

Yo tengo el poder (?)

Yo tengo el poder (?)

¿No son fascinantes estos árboles?

¿No son fascinantes estos árboles?

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Preah Neak Poan
Pequeño templo con su propio estanque utilizado como piscina en el imperio.
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Ta Som
Templo Hinduista custodiado por un árbol gigante.

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Eastern Meborn
Templo Budista.

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Datos Útiles (Agosto 2015)

Costo de la entrada (USD): $20/día, $40/3 días, $60/semana.
Vestimenta: Angkor es un lugar sagrado para los khmer y para acceder a varios templos se piden hombros y rodillas cubiertos. Para evitar problemas vestir adecuadamente, ya que a diferencia de otros atractivos del Sudeste no brindan ningún sarong para cubrirse. Si ven las fotos se darán cuenta que el primer día de recorrido no la pasé muy bien, me negaron la entrada a varios lugares y tuve que pedir ropa prestada a Shineh (que llevaba una blusa de mangas largas en la mochila).
Tuk Tuks: $15-20 el recorrido de 12hs del amanecer al atardecer. $11-15 el circuito grande de templos que demora alrededor de 5 a 6hs. La variación de precios dependerá de tus técnicas de regateo.
Comida: En Siem Reap se come desde 1 dólar. En Angkor lo más barato que conseguimos fue $3 el plato.
Agua: Todos los puestos piden $1 por la botella grande de agua. Se consigue fácil por $0.75 e incluso $0.50 (sobre todo si uno se hace el ofendido y se va caminando para otro puesto).
Alojamientio en Siem Reap: Variadísimo. Hostels con piscina y aire acondicionado desde $4.

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