Sudeste Asiático, Vietnam

Por las Dunas de Mui Ne

25 septiembre, 2015
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Atrás quedaron nuestros amigos, las salidas, la agenda apretada de ciudad.
Nuestro cable a tierra siempre se encuentra en la arena, las olas, el sonido del mar.
Mui Ne, nuestro descanso soñado que terminó dejándonos encerrados el primer día de viaje, sus playas eran tan feas que apenas pudimos disfrutarlas.
Había más bolsas de plástico nadando que personas. Había pollitos en la playa.
Entre arena y basura, solo encontrabamos eso: más arena y más basura.
La gente es simpática, los carteles están en ruso, hay una calle principal a lo largo de la costa.
Todos esos detalles son menores, nuestra primera impresión ya había quedado grabada.
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Si tengo que hablar de mi primer día en Mui Ne solo se me ocurren frases sueltas. Estábamos muy decepcionados, queríamos volver a la mini rutina que habíamos armado siempre rodeados de gente. Sin embargo el segundo día decidimos hacer un tour -que consistía más bien en contratar un vehículo y compartir gastos para ser llevados a las dunas- que nos alegró el viaje.
Comenzamos el recorrido con una caminata por un río hasta llegar a una cascada. El paisaje es muy lindo, pero como todos los tours ofrecen lo mismo uno se cruza con demasiada gente. Mui Ne es la ciudad de la arena, caminar por el río se convirtió en una especie de masaje para pies ya que la textura de la arena era muy suave.
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Luego paramos en una aldea de pescadores y pudimos observar infinitos barcos de colores muy cercanos a la orilla del mar. El olor no es de lo más agradable, pero sí es interesante ver cómo se trabaja en la pesca.

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Las dunas más grandes eran las Dunas Blancas, ubicadas a unos 30km de la ciudad. Como siempre estaban las avivadas de querer alquilarte un cuatriciclo porque “están muy lejos” de la entrada del lugar, pero como no habíamos llevado suficiente dinero -pedían 15 dólares- caminamos para ver hasta donde llegábamos y no nos sorprendió descubrir que en menos de diez minutos habíamos llegado a la cima de una de las tantas dunas. Es ahí donde decidimos rodar en la arena sin que nada importe, al mejor estilo “las mejores cosas de la vida son gratis”. Así que mientras los otros miembros del tour eran paseados en cuatriciclos sin libertad de jugar en las dunas, nosotros nos enarenamos completamente y la pasamos genial.

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Preparada para rodar

Preparada para rodar

En plena acción

En plena acción

Fin de la diversión

Fin de la diversión

Para el gran final del tour te llevan a ver las Dunas Rojas, ubicadas a 8km de la ciudad, donde los colores son perfectos para ver el atardecer. Terminamos la aventura muy acomodados en la arena esperando a que se escondiera el sol, admirando la belleza del paisaje con todas sus tonalidades de colores cálidos.

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A veces fijarnos expectativas muy específicas en un destino puede hacernos bajonear un poco. A cada uno pueden gustarle diferentes actividades, y siempre haya múltiples opciones para disfrutar un lugar.
La costa de Mui Ne es extensa, tal vez exista otro sector más limpio donde se pueda tomar sol, pero la escencia del mini post es recordar que vivir viajando implica hacer cosas que a uno le gusten en cualquier lado. Siempre hay algo esperando ser visitado.

Datos Útiles
Transporte: Sleeping Bus diurno 6,5 USD por persona
Alojamiento: Variado, nosotros pagamos 15 USD por una habitación muy linda con aire acondicionado y baño privado. Hay por menos -y por más también, pero los resorts que vimos tienen salida a la misma playa sucia de las fotos-.
Comida: 25.000 dongs (1,25 USD) por un plato de comida vegetariana. Hay mucha oferta de pescados y mariscos pero por supuesto que es más caro.
Tour a las dunas: Todas las agencias de turismo lo ofrecen, sale entre 100.000 y 120.000 dongs (5 o 6 dólares)

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1 Comment

  • Reply Estela 25 septiembre, 2015 at 10:41 pm

    Linda!!!

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