Sudeste Asiático, Vietnam

Cómo organizar un viaje independiente por Halong Bay

18 noviembre, 2015
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Aseguramos ahorrar dinero y dolores de cabeza.
Cuando comenzamos a planear nuestro viaje a Vietnam dejamos un espacio en blanco importante: cómo visitar Halong Bay, una de las siete maravillas naturales del mundo (o algún invento de esos, lo cierto e importante es que es impactante y posee uno de los paisajes más lindos que vimos). El que investiga un poco sobre el tema se encuentra con la misma información que nosotros: los tours que venden desde Hanoi pueden salir mal, muy mal. Leímos sobre ratas en camarotes, robos, estafas, promesas incumplidas, retención de pasaportes…
A la vez entiendo a quienes contratan el tour, yo tampoco quería dejar Vietnam sin conocer Halong Bay. Por eso les cuento lo que hicimos, para que se animen a ir por su cuenta, sin muchos planes y a la vez sin estresarse.

Desde Ninh Binh partimos con destino a Cat Ba, isla ubicada en Halong Bay desde la cual salen barcos para recorrer la bahía. Las opciones para ir desde Ninh Binh son las siguientes:
– Comprar boleto organizado “Combi-taxi-ferry” por 18 a 20 USD
– Hacerlo por tu cuenta y gastar 13 USD
El boleto Ninh Binh – Hai Phong costó 4 dólares, nos pasaba a buscar una combi por el hotel a las 7 de la mañana y en tres horas prometía dejarnos en Hai Phong. Lo que no te cuenta nadie es que la combi no te deja en el cenro de la ciudad y que Hai Phong es la tercera ciudad más poblada del país (después de Hanoi y Ho Chi Minh) así que nada de caminar porque las distancias son largas. Al bajarnos del colectivo nos pusimos a buscar en la compu un mapa del colectivo público de la ciudad, lo cual se hizo muy difícil por la cantidad de taxistas que nos molestaban preguntándonos si necesitábamos sus servicios. Me enojé bastante porque estábamos siendo más atacados que en Bali (y pensé que ese era el límite) pero pronto nos dimos cuenta que los equivocados éramos nosotros: estábamos viendo mapas frente a una agencia de taxis, por lo que estábamos en la ubicación perfecta para ser acosados.
Encontramos un mapa de transporte público en Hai Phong pero lamentablemente pasamos una hora y media en la parada sin ver un solo colectivo.
Caminamos al costado de la ruta con todas las miradas puestas en nosotros: los únicos dos extranjeros a la vista. Nos señalaron, se daban vuelta en las motos, nos sentimos todo un fenómeno.
Decidimos tomar un taxi porque sentíamos que perdíamos el tiempo con un colectivo no iba a pasar nunca (A menos que la frecuencia sea uno cada tres horas). El viaje nos salió 4 dólares en total, pensamos que no nos fue tan mal después de todo.

Vista desde el ferry

Vista desde el ferry

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Caminar por el verdadero Vietnam, ese que no habla inglés, que no tiene negocios, que no monta shows para el turista es impresionante. Creo que la sensación de estar al otro lado del mundo es impresionante en sí misma, sea donde sea. La realidad la mirás con ojos subjetivos, acomodado a lo que estás acostumbrado pero sabiendo que ninguna forma de vivir es la correcta, que lo que hace al mundo maravilloso son sus diferencias -claro está, cuando sabemos celebrarlas y respetarlas-.
Sentirse extranjero, distinto, es incómodo. A veces pensaba que era una observadora, otras una intrusa. La sorpresa que me llevo al encontrarme con ellos es la misma por su parte: nos vestimos distinto, hablamos distinto, somos físicamente distintos. En Asia me pasó que muchas chicas envidiaban mi pelo por sus leves ondas y su color más claro, y a mi me pasaba lo mismo envidiando lo contrario, tener un pelo lacio, largo y negro brillante. Veneramos estereotipos opuestos, el mundo está preparado para vendernos lo que no podemos tener en cualquier parte del mundo.

Hay muchos tipos de ferries a Cat Ba. El más corto dura media hora, el más largo tres horas. Viajamos en el ferry local, esperando encontrarnos chanchos y gallinas (no fue para tanto). El barco era viejísimo, parecía que iba a durar diez minutos en el agua, los asientos se caían a pedazos y, si bien viajábamos todos apretados, no faltaba el vietnamita que se tiraba a dormir una siesta en tres asientos. Aunque me haya parecido que pasé días en ese slow boat (los slow boats pueden ser extremadamente slow, hasta yo nadaba más rápido que ese barquito) llegamos, pisamos Cat Ba, nos reencontramos con el mar, la playa y el descanso.
Precio del ferry Hai Phong – Cat Ba: 150.000 dongs o 7,5 dólares.

Les presentamos al barcucho.

Les presentamos al barcucho.

La hermosa vista desde nuestra pieza.

La hermosa vista desde nuestra pieza.

Caminamos por la calle principal de la isla, donde se encuentra todo el alojamiento. A Cat Ba la vimos muy preparada para el turismo, seguramente no somos innovadores en decidir viajar por nuestra pero sí sabíamos que era lo menos común. Aún así la isla nos recibió en inglés, con una oferta de alojamiento diversa y muchos restaurantes (eso sí, todos caros).
Nos alojamos en Phuong Mai Family Hostel, una peluquería-salón de belleza-hotel con habitaciones dobles con una vista a la bahía ALUCINANTE, en serio, te caés sentado cuando abrís la puerta de la habitación. 12USD la noche, no es lo más económico pero sí tiene una vista de lujo por un precio accesible.
Comimos casi todos los días en el Buda Feliz (Happy Buddha), un restaurante vegetariano con platos a 1,5 dólares grandes y nutritivos (viene bien para variar de la dieta del mochilero del Sudeste: fried rice y fried noodles). Hacen juguitos, tienen set meals del día y un ambiente relajado y amigable. Yo me la pasé jugando con un gatito bebé, amé el lugar.
Una vez instalados en nuestra isla nos armamos una mini rutina de playa y caminatas, las vistas a las formaciones rocosas de la bahía de Halong son preciosas y se encuentran a tan solo unos pasos del centro. Las playas me recordaron a las del sur de Tailandia con sus montañas y su vegetación verde. Nosotros fuimos a principios de Septiembre y no había casi nadie.
Para desayunar hay una panadería que hace cosas riquísimas y prepara los mejores sanguches que comimos en nuestras vidas… bueno no, no hay nada como el fiambre argentino, pero sí es el mejor sanguche que comimos estando lejos de casa. No salen más de 2 dólares (ese es el que tiene tres kilos de jamón y queso, para Fede, el mío vegetariano salió 0,75) y no solo te deja pipón sino que es el almuerzo perfecto para el día de playa.

Foto sacada desde la ventana del hotel.

Foto sacada desde la ventana del hotel.

Playa desierta, reservada para nosotros (?)

Playa desierta, reservada para nosotros (?)

Vistas desde las caminatas para hacer por la isla

Vistas desde las caminatas para hacer por la isla

Tour por la Bahía de Halong
Contratamos el paseo en el Pineapple Hostel -no sé dónde queda, hasta me costaba encontrar mi propio alojamiento, todos los edificios son iguales- por 20 dólares. A las 8 de la mañana arrancamos el día con lluvia pero motivados, en el Sudeste nunca hace frío y mojarnos nos íbamos a mojar igual. El barco era más grande de lo necesario, llevando solo un grupo pequeño de personas (éramos entre ocho y diez) lo que hizo de la experiencia algo más personal. Durante la ida visitamos una aldea de pescadores y el guía fue explicándonos la vida de la gente en el lugar. Los barcos-casa tenían tele, un perrito de mascota y gente reunida afuera como para no perder la costumbre asiática. Vimos mujeres y hombres trabajando por igual, la aldea era realmente grande.
El segundo paso del tour consistió en detener los motores en medio de la bahía para permitirnos nadar hasta unas playas y hacer snorkel en la zona. Me gustó mucho tener tiempo libre para nadar, relajarme y no estar a las corridas. Los equipos de snorkel estaban incluídos en el tour.
Luego de un chapuzón nos dedicamos durante una hora y media a hacer kayak guíados por un vietnamita que nos metió por todas las cuevas que encontró. Para ese entonces el sol ya había salido.
El almuerzo era la próxima actividad y no nos dejaron con hambre: había pescado, mariscos, tofu y ensaladas de todos los colores. Era estilo buffet y sobró comida.
Por último visitamos Monkey Island donde nos agarró la lluvia y el cansancio pero pudimos disfrutar bajo techo de una hermosa vista al mar. Vimos monos robándose galletitas y coca colas, nos reimos y asustamos a la vez porque se empezaron a poner agresivos, estos monos no querían saber nada con las bananas.

Aldea de pescadores

Aldea de pescadores

Parada para ir a la playa

Parada para ir a la playa

Paisajes tan únicos de la bahía de Halong

Paisajes tan únicos de la bahía de Halong

Momento de remarla

Momento de remarla

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Después de tres días en la isla no queríamos irnos, quedamos enamorados del lugar. Cat Ba nos representó paz después de largos días de viaje y estadías cortas, es uno de esos destinos que repetiría sin lugar a dudas.
Para los que esten por ir les recomiendo organizar el viaje por su cuenta, no estresarse buscando empresas y encontrando su camino. Para los que ya fueron les recomiendo volver y no quedarse con una fea impresión de un país tan hermoso.
De no ser porque tengo que trabajar me estaría comprando un pasaje a Vietnam en este momento… pero hay épocas de viajes y otras de trabajo, en este momento estamos en una combinación de ambas 🙂

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2 Comments

  • Reply Angelica 20 noviembre, 2015 at 4:19 am

    Hola!! muchas gracias por sus datos..lo tendre bien presente…. he estado buscando rutas para la bahia pararlelas a los cruceros que ofrecen y sus datos me da otra perspectiva..gracias gracias
    y sigan viajando 😉
    saludos desde chile

  • Reply Andres 6 abril, 2016 at 10:53 pm

    Hola, en vez de hacer el típico tuor de 2 dias 1 noche por Halong Bay, estaba pensando ir por mi cuenta a Cat Ba.
    El problema es que no tenemos mucho tiempo y estaría llegando un sabado a la tarde y me iría en la última lancha que vuelve. Domingo 15hs según lo que pude ver…
    El tour que cuentan que hicieron en el que anduvieron por las cuevas, kayak y terminar en monkey islands a que hora regresaron? Porque nose si llegamos con el tiempo..
    Muchas gracias por su ayuda!

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