Argentina, Reflexiones Viajeras, Sudamérica

Un viaje interno

13 junio, 2017
DSC09080_wm

Es un poco difícil retomar la escritura cuando se la deja de lado durante tanto tiempo. Pareciera como si los dedos se oxidaran un poco y les costara moverse, a veces incluso las palabras suenan raras, pero poco a poco creo que voy a poder disfrutar la esencia de las historias, porque tengo muchas y gritan ser contadas.
Mi historia como viajera, la aventura que vivimos con Fede entre el 2014 y el 2016, fue mágica y en el momento en que sentí que podía terminarse me vi envuelta en un bloqueo mental. No quería escribir, no podía comer (aunque eso era causado por un problema físico, pero mi estado de ánimo no ayudaba), me sentía deprimida y me desconecté con mi alrededor… perdí esa valiosa conexión con el entorno que me había proporcionado mi viaje, fue como encerrarme en un capullo cómodo nuevamente y sentí que así iba a quedarme por mucho tiempo.
Esto comenzó en Akaroa, a principios de Mayo del año pasado. Mi último post es de Octubre cuando ya estaba en Argentina y quería seguir pretendiendo que nada había pasado. Escribir es mi cable a tierra y si no comparto todo esto que me pasa (y me quedara callada como venía haciendo) no voy a poder volver a conectarme con la persona que era antes, esa con la que me sentía tan a gusto.
El 2016 pasó. Me diagnosticaron celiaquía, me sentí perdida porque no sabía qué comer, me intoxicaba con todo. Perdimos nuestro vuelo a Malasia y olvidamos nuestro año sabático por Asia. Volvimos a la ciudad en la que nos conocimos, nos pusimos los uniformes y fuimos a trabajar. No quiero que suene gris, simplemente todo se volvió muy normal. Algunas cosas interesantes que me pasaron al volver a casa fueron las siguientes:

Nuestra bella Mar del Plata...

Nuestra bella Mar del Plata…

El choque cultural inverso: Sentirte extranjera en tu propio país es algo muy bizarro. Lo mismo que sentí cuando pisé Bali en el 2015 lo sentí al volver a Argentina y ver puestos de choripanes al costado de una ruta, gente gritando con mi acento, carteles en castellano y calles con nombres conocidos. Todo me fascinaba (bueno excepto las calles sucias, la gente maleducada y otras cosas que seguro hay en todos lados) y por un momento me sentí viajera en mi propio país. Pero lejos de ser así en realidad volvía para ir al médico y como dice Fede “hacerme chapa y pintura” porque el viajecito largo me había dejado un par de golpes.

Foto bien caserita de mis apuntes de japonés.

Foto bien caserita de mis apuntes de japonés.

Empecé a estudiar Japonés: Si alguno terminó un viaje largo les cuento que la mejor manera de seguir viajando estando quieto es aprender un idioma. A través del idioma se aprende la cultura, se viaja a través de libros, expresiones, videos… y a veces hasta los profesores nos conectan con el lugar. Mi profe de japonés se llama Noriko, es argentina hija de inmigrantes japoneses y vivió en Japón un tiempo. Tanto a Fede como a mi nos encanta ir a clase (a Fede no le gusta la tarea pero es inevitable, a mi me encanta porque soy nerd) y escuchar todas las cosas que Nori tiene para contarnos acerca de este país que nos quedamos con ganas de visitar.
Supe que empezar japonés era una buena señal cuando me enteré que sacaron la Working Holiday Japón. Apenas abran los cupos vamos a ser los primeros en postularnos a esa visa!

Estatuas de lobos marinos, imagen icónica de Mardel.

Estatuas de lobos marinos, imagen icónica de Mardel.

Volver a la facultad: Si hay algo que no pensé que viviría son dos primeros días de la facultad en la misma carrera. Uno fue en Marzo de 2011 y otro fue en Marzo de este año cuando retomé el cuarto año de la Licenciatura en Turismo (esta vez para recibirme, por las buenas o por las malas). Nunca me fue mal en la universidad pero cuando nos salió la visa para irnos a Australia nuestros impulsos fueron más fuertes y mis estudios quedaron en pausa. Nunca es tarde para saldar cuentas pendientes, y para aquellos que dicen que cuando se deja de estudiar cuesta retomar les cuento que no es tan así, y que haber leído tanto durante mis viajes me ayudó mucho a reencontrarme con textos universitarios.

Parque San Martin

Parque San Martin

Fede es un futuro sommelier: Si este suena al año de cosas bizarras, Fede también se mantiene entretenido catando vinos. Cuando lo encuentren tirado en una esquina con dos botellas no se asombren de escuchar su nueva frase célebre en relación al alcohol “estoy estudiando”. Espero que puedan organizar un lindo viaje a Mendoza con el grupo del curso de Sommelier así me trae historias para el blog!

El mar y los edificios, parte de mi rutina diaria, de mi camino al trabajo y de lo que veo desde la ventanilla del colectivo...

El mar y los edificios, parte de mi rutina diaria, de mi camino al trabajo y de lo que veo desde la ventanilla del colectivo…

Me reencontré y conocí amigos viajeros: Los viajes me rodean y siento que inspiro a muchas personas a viajar (sí, en cualquier momento me echan del trabajo) pero no puedo evitar ponerme feliz por la gente que se anima a escaparse un ratito de lo conocido y aventurarse en el mundo del nomadismo (aunque sea temporal, no importa, por algo se empieza). Es así como me sentí parte del viaje de Gero, un compañero del trabajo que se tomó una licencia para ir al Sudeste por 3 meses; el de Belu y Flor, dos amigas que planificaron solas toooodo su recorrido por Europa y hasta piensan dormir en un castillo; y el de mi hermanita Leila que está pagando su primer Work and Travel a Estados Unidos para seguir los pasos de su hermana amante de esas visas que te permiten bancarte tus viajes largos.

Lobito durmiente en la Banquina de los Pescadores

Lobito durmiente en la Banquina de los Pescadores

Casa. Aquel lugar al que te acostumbrás rápido, pero extrañás el segundo en que te vas de viaje. Me está costando horrores mantener una visión positiva de este año en Argentina pero todo tiene una razón y ya estamos en el génesis de un nuevo viaje (suspenso…). En los próximos posteos me voy a dedicar a contar mis aventuras que quedaron perdidas y desarrollar un poco más esto de mi viaje interno, aquel que es más importante que todos los demás porque si no me conecto conmigo es imposible que pueda seguir tan abierta a las oportunidades que traen la vida y los viajes…

You Might Also Like

No Comments

Leave a Reply