Australia, Australia Occidental

Pasajeros en trance… es como vivir en aeropuertos!

27 marzo, 2015
La habitación del hostel

Aeropuerto Capitán Almonacid, Ciudad de La Rioja, Argentina
30 de Julio de 2014

Tengo muchos recuerdos diferentes de este aeropuerto… es probablemente en el que más veces estuve en mi vida. Viajando de chica a visitar a los abuelos, esperando a mi papá en uno de sus tantos viajes de trabajo; mi último viaje en avion en 2008 habia sido el tramo IRJ-BUE volado por Aerolíneas Argentinas (el único destino del aeropuerto de La Rioja es Buenos Aires, por lo que verán la poca variedad de mis anteriores viajes).
Mamá había cocinado budín de chocolate, prometiéndonos que nos iba a alimentar hasta el último segundo que estuviéramos en Argentina, junto con un pan de cebolla por si nos quedabamos con hambre. Papá nos invitó a sentarnos en la confitería a tomar un café. Estaban felices, casi tan nerviosos como nosotros porque sabían que lo que estabamos haciendo era grande, me gusta acordarme de sus caras de despedida. Papá y Fede tomaron café, mamá y yo compartimos un jugo de naranja.
En la fila para embarcar mamá no paraba de contarle a la gente que su hija se iba lejos. Cuando llego el momento de embarcar nos despedimos con un beso y un abrazo eternos y nos dirigimos al mostrador para presentar los documentos… pero por supuesto mi mamá se había llevado mi campera con ella, así que salí corriendo a buscarla.
Hay un lugar a un costado del aeropuerto de La Rioja donde la gente va a esperar que despegue el avión tras las rejas, es casi una tradición despedir a amigos y familiares e inmediatamente prepararse para verlos subir al avión. Ahí los encontré, tomé mi campera y los volví a despedir.
Era la primera vez que Fede volaba en un avión de Aerolíneas Argentinas (es un chico muy nacionalista, como verán solo habia volado con United Airlines a EEUU) y estaba impresionado de lo lindo y cómodo que era el avión. Yo estaba sorprendida porque había tele (las cosas cambiaron desde el 2008 evidentemente). Asi que mientras Fede veía una entrevista a Charly y yo me reía con How I met your mother hicimos nuestro primer tramo en avión, el más corto de los cuatro: La Rioja – Buenos Aires. Duración del vuelo? aproximadamente una hora y media.

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Foto de despedida en el aeropuerto de La Rioja con mamá y papá

Aeroparque Jorge Newbery, Ciudad de Buenos Aires, Argentina

Así llegamos a Aeroparque donde claramente no hay mucho que contar exceptuando el wifi gratis. Compramos boletos para el colectivo de Manuel Tienda Leon que te lleva a Ezeiza (desde donde teníamos el proximo vuelo) y nos sentamos a esperar una hora hasta que llegara el colectivo. Hacía tres meses que teniamos los pasajes comprados y habíamos pensado mucho qué hacer en la espera de nuestros vuelos. El vuelo de La Rioja aterrizó cerca de las 20:30 y nuestro vuelo a Chile no era hasta las 7 de la mañana del día siguiente. Poco tiempo para buscar un lugar donde dormir, mucho tiempo para esperar en un aeropuerto. En Ezeiza ya estaba la familia de Fede que nos venía a despedir y de paso a hacernos el aguante en las horas de espera… al final la opción que quedó fue hacer noche en el aeropuerto.

Aeropuerto Internacional de Ezeiza Ministro Pistarini, Ciudad de Buenos Aires, Argentina
30/31 de Julio de 2014

Hacía un mes más o menos que no veíamos a la familia de Fede, habíamos estado de vacaciones en La Rioja desde principios de Julio. Teníamos muchas cosas que contar sobre la primera aventura de Fede en suelo riojano (les adelanto a todos que no sera la única) pero también mucho hambre asi que salimos a buscar algun lugar para comer. No habia muchas opciones pero terminamos en un restaurant muy lindo en el primer piso (estaría bueno acordarse el nombre) donde dejamos nuestras mochilas y valijas y nos sentamos a disfrutar de un rato en familia entre anécdotas, fotos y mucha comida.

Algo inolvidable fue cuando Rosa, la mamá de Fede, se dio cuenta que se había olvidado una caja de alfajores Havanna en el colectivo en el que vinieron. Intentamos contactar a la empresa pero no había mucho que hacerle, algún suertudo seguramente ya tenía la panza contenta. La cuestion es que nos recorrimos Ezeiza buscando los benditos alfajores que dias despues nos ayudarían a pasar los duros efectos del Jet Lag (spoiler alert), y de paso se me ocurrió la brillante idea de comprar algo para guardar la plata… porque yo estaba cargando con nada menos que 3 mil dólares en el corpiño. De la plata destinada a nuestras vacaciones (unos mil pesos aproximadamente) nos quedaban 100, más que suficiente para comprar un super pack de riñonera, almohadita inflable y antifaz para dormir.

Contentos con nuestras compras volvimos al primer piso donde pasamos de comer budín a dormir entre mochilas y camperas, a volver a comer budín y mirar las pantallitas a ver si aparecía nuestro vuelo. Pasar la noche en un aeropuerto puede parecer aburrido pero mirando la experiencia atrás está buena: nos dio unas buenas horas extra para despedirnos de la familia de Fede y acordarnos de una experiencia un tanto inusual (por lo menos para la gente normal, los viajeros se la pasan en los aeropuertos).

A las 4am fuimos a hacer el check in, sin saber si decir buenas noches o buenos días al señor del mostrador. Veníamos un poco preocupados por el peso de nuestra valija (32kg) pero la aceptaron sin problemas y despues de que nos asignaran asientos y despacharamos nuestras cosas nos sentamos a &desayunar& (y por esto entiendase tomarse un cafe porque no es muy tentador comer a las 4 de la mañana) y seguir haciendo tiempo.

Si mal no recuerdo el avión salía a las 7:45. Sin muchas horas de sueño se nos ocurrió ir a embarcar a las 7, pensando que teníamos muchisimo tiempo todavía para subir al avión. Hicimos la cola de migraciones y cuando nos llego el turno de que nos sellaran el pasaporte y no sacaran la foto, me saco los lentes y miro seria a la camara; el tipo me dijo &a ver una sonrisa& con tono serio y obviamente me rei para la foto, seguramente salí horrible pero feliz.

El Free Shop, que mundo mágico donde todo sale supuestamente más barato (pero igual es caro), no sé si fueron los colores o la cantidad de cosas que había que con Fede nos embobamos mirando todo y charlando y pensando que bueno seria comprar esto o aquello. En un momento Fede me pregunta a hora y le digo que son las 7 y media y pensamos que todavía habian como 15 minutos para seguir haciendo window shopping… unos locos. El resultado fue que nos vino a buscar una azafata y mientras caminabamos hacia el avión escuchamos nuestros nombres por el altoparlante, pensar que nuestro viaje de los sueños se podría haber quedado en el free shop de Ezeiza.

Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benitez, Santiago de Chile,Chile
31 de Julio de 2014

Los peores asientos de un avión son los últimos: no se pueden reclinar por lo que tenes muy poco espacio. Obviamente al ser los últimos en hacer el check in (porque lo tuvimos que hacer en persona, antes no pudimos) nos tocaron los asientos que nadie quiere. Aun asi a penas nuestra cabeza tocó algo más o menos cómodo nos hundimos en un profundo sueño. No fue el mejor de los vuelos, el avión ni siquiera tenia tele. Tampoco nadie nos despertó para darnos algun snack, pero hay algo que fue único: mirar la cordillera de los Andes desde arriba, ver los picos nevados y a lo lejos la ciudad…

El vuelo duró dos horas y cuarto y con solo unas pocas horas de sueño aterrizamos en Santiago de Chile, ciudad y país al que jamás habíamos ido antes (igual no puedo decir que conozco, solo estuvimos 5 horas en el aeropuerto y la mayor parte del tiempo dormimos). Eran eso de las 9 de la mañana cuando llegamos (era una hora menos de lo que sería en Argentina) y teníamos mucha sed, por lo que no nos quedo otra que comprar algo; creo que pagamos dos dólares por un agua y tres por un jugo pero fuimos muy felices 🙂

Entre libros, sueño y risas por lo que pasó en el free shop las cinco horas de espera pasaron muy rápido y pronto nos encontramos haciendo la fila para subir al avión de Quantas con destino a Sidney. No sé si alguna vez vi un avión tan grande pero me alivió mucho cuando vi la cantidad de gente que subía. Cuando nos revisaron la mochila antes de subir al avión el hombre simpatizó con nuestro Yoda de peluche y no nos desacomodó las cosas. Acomodados en nuestros asientos en la fila del medio paso a detallarles la lista de cosas interesantes que hicimos en las casi 14 horas de vuelo:

– Almorzar
– Dormir
– Ver The big bang theory
– Comer snacks
– Dormir
– Mirar el mapa del vuelo que te marca donde estas y las horas que faltan
– Dormir

Agrego como dato interesante que todas esas 14 horas fueron de día, por lo que hacía muchas horas ya que no veíamos la noche… un poco desesperante. Confieso que en algun momento me desperté queriendome bajar… y es muy feo saber que no se puede!

Aeropuerto Internacional Kingsford Smith, Sidney, Australia
31 de Julio de 2014

Cuando dejé de ver nubes y empecé a ver ciudad por la ventanilla del avion sentí emoción, miedo y adrenalina a la vez. Bajamos lo más rápido que pudimos porque solo teníamos una hora y media para tomar el vuelo a Perth, además habia que pasar por migraciones, agarrar nuestras valijas y cambiar los dólares estadounidenses que teníamos por dólares australianos para poder pagarnos aunque sea el taxi al hostel.
La cola de migraciones era eterna. Fue ahí cuando nos dimos cuenta que olíamos muy mal (hacía un día y medio que estabamos viajando). Sacamos todos los papeles de la mochila y esperamos pacientes con el pasaporte en mano que nos llegara el turno. Cuando me llegó el turno de decir de dónde venía y que me vieran los papeles no tuve mejor idea que decir La Rioja. La mujer se puso a buscar en una lista y, si bien fueron 10 minutos más lo que tardó conmigo, me sentí bastante tonta.
Habiendo pasado buena parte de nuestro poco tiempo en Sidney salimos corriendo a buscar las valijas y después corrimos de nuevo a tomarnos una Shuttle que te llevaba hasta la otra parte del aeropuerto desde donde salia el vuelo a Perth. En la cola para subir al ultimo avión (que era bastante larga) lo dejé a Fede con las cosas y salí corriendo a buscar una casa de cambio. En tiempo récord cambié 100 dólares y volvi a la fila, lista para el último vuelo que iba a tener por un tiempo.
Apenas nos subimos nos dieron la cena y para ese entonces ya no teníamos hambre. Si hay algo que me gustó mucho de volar con Quantas es que no pasamos hambre ni nos aburrimos… además de que es cómodo y siempre estuvo en horario. Para cuando retiraron las bandejas de la cena estabamos muertos de sueño y dormimos el resto del vuelo hasta aterrizar en Perth.

Aeropuerto Internacional de Perth, Western Australia
31 de Julio de 2014

La alegría de haber llegado despues de tantos vuelos y tanta distancia (unos 15 mil kilometros nada mas) fue increíble. Con la valija, las mochilas y el bolso en mano fuimos derechito a buscar un taxi, despues habría tiempo de mirar el cielo australiano. Fue cómico subirse por primera vez a un auto donde el asiento del conductor esta a la derecha, probablemente teniamos la palabra turistas tatuada en la cara. 148 Palmerston Street, Northbridge dijimos y ahí nos llevó el tachero australiano. El hostel que habíamos reservado desde La Rioja se llamaba The Whitch’s Hat (El sombrero de la bruja) que tenía buenas referencias en Trip Advisor y un precio razonable por una habitación privada.
El que nos atendió en la recepcion tenia pinta de haber estado esperandonos hacía un rato y tener ganas de irse a dormir pronto. Cuando hicimos la reserva yo había especificado que la tarjeta de crédito que dejaba como garantía era con la que iba a hacer el pago (la tarjeta de mi papá) y pregunté si necesitaban la tarjeta físicamente para realizarlo, a lo que me dijeron que no y me tomaron la reserva. Siendo casi las doce de la noche el recepcionista empezó a decirnos que no podía tomar el pago con la tarjeta de mi papá porque el no estaba con nosotros. En el mejor inglés que te puede salir después de dos días de vuelo y mucho sueño le dije que en el mail que mandé me dijeron que no hacía falta y que no teníamos dólares australianos para pagar en ese momento. Como todos estabamos cansados nos tomaron el pago con la tarjeta de papá, nos dieron la llave y nos dijo:

– Si necesitan algo yo voy a estar durmiendo acá – y señala una pieza no muy lejos de la nuestra –  pero asegurense que sea grave y no que esten aburridos, si tienen jet lag hay una tele en la sala común.

El sombrero de la bruja se convirtió en nuestro hostel favorito en Perth

El sombrero de la bruja se convirtió en nuestro hostel favorito en Perth

La habitación del hostel

La habitación del hostel

Los Havanna!

Los Havanna!

La pieza era cómoda, limpia y lo suficientemente grande para nosotros y nuestro millón de cosas; nuestra experiencia en el hostel fue muy positiva.
Cuando empezamos a sacar las cosas para irnos a bañar nos dimos cuenta que se habia reventado el dulce de leche Sancor que nos había comprado la mamá de Fede (y que nos hizo enormemente felices nuestro primer mes de viaje). Con paciencia y papel higiénico lo limpiamos un poco y lo metimos en una bolsa. El resto de las cosas estaba en perfectas condiciones.
Ya en la cama calentitos, nos dormimos apenas apoyamos la cabeza en la almohada, era alrededor de la una de la madrugada.

La conclusión, queridos viajeros, es que Tom Hanks en La Terminal no nos llega ni a los tobillos… y con esto me despido.

Melina

PD: El título del post lo ideó Fede, un fiel seguidor de Charly.

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6 Comments

  • Reply Estela 28 marzo, 2015 at 10:33 am

    Lo que me sorprendió fue que Fede eligiera un tema de Charly para el título,jajajaj. Me encanto! Espero ansiosamente el próximo capítulo!

  • Reply Jorge Mauro 28 marzo, 2015 at 1:10 pm

    Lo leo y lo releo,a casi 80 años,que leer esto que lo escribe mi NIETA,hace que mi corazon tenga mas ganas de seguir funcionando,GRACIAS mi adorada princesa,me estas mandando la mejor nafta para mi gastado CUORE,TIAMO

  • Reply Jorge Mauro 28 marzo, 2015 at 1:13 pm

    Querido FEDE,creo que es mucho pedir,pero como ya te permiti besar a mi nieta ,en algun momento,pone un TANGO,y si escriben que lo pusiste,me voy a enterar que te acordas de mi ( bien o mal ,esta entre nosotros)

  • Reply Mariana 28 marzo, 2015 at 8:14 pm

    Que lindo relato Melina!! Bien por uds! Tdo es aprendizaje. Me parece genial que escriban los que les pasa para así nunca olvidar detalle! Besos y a seguir disfrutando.

  • Reply Marcelo Rubio 29 marzo, 2015 at 12:02 pm

    Me encanta el relato. Podrías escribir un libro. Yo lo llamaría: “Memorias”. . . Ja ja 🙂

  • Reply Rosa Gonzalez 27 abril, 2015 at 8:06 pm

    yo los acompanio siempre en sus viajes, aunque no lea todo siempre los voy a acompaniar desde lejos . Los quiero mucho, suerte y sigan viajando

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