Australia, Queensland

Días de sol en la Gran Barrera de Coral

22 junio, 2015
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Escribir este post es muy fuerte, no quería que mis vacaciones en Cairns terminaran. Ya sé, lo primero que se les viene a la mente es que no quería dejar el calor tropical y la playa, eso es en parte cierto pero no es lo que más me costó dejar. Voy a intentar relatar lo que vivimos en Cairns pero me temo que fue tan mágico que ni con las fotos van a poder hacerse una idea. Queremos volver!

Día 1: Brisbane – Cairns
En Brisbane pasamos una noche y al día siguiente tuvimos que correr para llegar a tiempo al aeropuerto. 12.30 estábamos volando con Tigerair con destino a Cairns y no sabíamos muy bien lo que nos esperaba: teníamos couchsurfer pero parecía un poco desorganizado y le habíamos escrito a Reina, una de nuestras amigas japonesas que conocimos en Rottnest, para ir a visitarla a Green Island y aparentemente nos había reservado un tour. Cuando llegamos teníamos pensado tomar el transfer del aeropuerto a la ciudad pero leyendo una revista de información turística me enteré que el transfer era gratis hasta la parada de colectivo a 5km del aeropuerto. Hicimos eso y por 5 dólares llegamos al centro, unos ídolos. El calor en Cairns era abrasador pero, si bien el paisaje de las colinas que rodean la ciudad es de un verde intenso, el clima no es húmedo y uno no anda transpirado hasta la frente. Nos pasamos la tarde en el shopping esperando a que nuestros couchsurfers llegaran de trabajar para conocerlos. Nos descoordinamos un poco y al final Brenton, nuestro host, nos dijo que fueramos directamente a la casa, que iba a estar abierto y los esperaramos (?). Para los que no saben, esta era nuestra primera experiencia haciendo couchsurfing así que no teníamos mucha idea de lo que hacíamos.
Cuando llegamos a la casa – unos 20 minutos en colectivo – nos encontramos con un lugar con mucha onda: pinturas, fotos, frases en las paredes. La palabra para describir la casa de nuestros hosts – Brenton vive con su pareja Jenna – es inspiradora. Con Fede nos encontramos acomodando nuestras cosas, bañándonos y cocinando en la casa de dos desconocidos mientras los esperábamos para conocerlos.
Brenton y Jenna llegaron a eso de las 8pm y la primera impresión fue genial: muy divertidos, relajados, su casa era un quilombo pero no les importaba, nos dijero que nos sintieramos como en casa y hasta nos ofrecieron una llave. Divinos. Teníamos una pieza para nosotros solos así que diez puntos. Les explicamos que al día siguiente nos ibamos a pasar la noche a Green Island y ningún problema.

Desde la ventanilla del vuelo Brisbane-Cairns

Desde la ventanilla del vuelo Brisbane-Cairns

Día 2: Green Island
Reina está trabajando como housekeeper en el único resort de esta isla en la Gran Barrera de Coral Australiana, la más grande del mundo. Un destino paradisíaco, excesivamente caro por supuesto y único. Hablando por facebook nos comentó que como empleada tenía buenos descuentos para visitar la isla por el día (más del 50%) para ofrecer a amigos y familiares, obviamente le dijimos que sí y reservamos. Al poco tiempo nos dice que si queríamos pasar la noche eran unos 35 dólares más por persona (precio de una cama en un dorm de hostel en Australia, muy barato) y aceptamos. Los precios de alojamiento en la isla son carísimos (de 400 a 600 dólares la noche para la fecha que fuimos) porque el resort es la única opción y las habitaciones son todas suites cinco estrellas. Claramente cuando Reina nos ofreció esto dimos por entendido que ibamos a pasar la noche en las habitaciones del staff, cosa que no nos importaba para nada con tal de visitar la isla.
Ya que dejé aclarada la situación inicial procedo a contarles qué hicimos ese día. A las 10.30 salía el ferry a la isla. Media hora antes fuimos a retirar los pasajes y nos dieron una ficha de registro para el resort. Le digo a Fede: “Acá dice que nuestra habitación es una suite, o se re confundieron o el personal duerme en el resort”. Nos reímos y quedó ahí.

Terminal de ferries de Cairns

Terminal de ferries de Cairns

Acá con cara de chocha porque me tomé vacaciones en medio de mi viaje :)

Acá con cara de chocha porque me tomé vacaciones en medio de mi viaje :)

Cuando llegamos nos preocupamos porque nos trataron en todo momento como huéspedes del resort: teníamos desayuno buffet incluído, equipo de snorkel, tour en kayak, caminatas guiadas… exactamente los mismos benefiios que un huésped. Cuando nos dieron la llave de la habitación caimos en la cuenta de que Reina nos había conseguido una habitación de hotel cinco estrellas! Debemos haber sido los únicos tarados que entraron a la habitación y se pusieron a gritar de alegría: pasamos de hacer couchsurfing a dormir en un resort en el mismo día, una de las tantas sorpresas de viajar sin planes.
Cuando la vimos a Reina la abrazamos hasta que quedó roja. Estaba trabajando y salía a las 7.

La mejor habitación en la que dormimos desde que empezamos a viajar

La mejor habitación en la que dormimos desde que empezamos a viajar

Con Fede como bien “hippies con osde” que somos almorzamos sanguches caseros con cosas que compramos en el super para no gastar tanto en la isla y salimos a disfrutar de la playa.
El agua es transparente, no hay olas, la arena es blanca y limpia. Nos metimos al agua, nadamos con peces de colores e hicimos snorkel. A las 3 de la tarde hicimos una caminata guiada por el interior de la isla para conocer más sobre la historia y la vegetación del lugar. Parece que Green Island es una isla de arena sobre una base de coral que además tiene su propia napa de agua potable subterránea, pero como es un área protegida no se extrae agua, son muy cuidadosos con no alterar el ciclo natural de la isla. La vegetación fue planificada porque en el momento en que se planteó la protección del lugar la isla se encontraba casi desierta, muy afectada por la tala de árboles de los antiguos pobladores, que eran pescadores, a los aborígenes ya se los había hechado hacía rato (lamentablemente en Australia no cambia la historia con respecto al trato de los pueblos originarios). Nuestro guía Craig nos fue señalando diversos árboles, pájaros y puntos de interés para visitar en la isla. Este lugar es tan pequeño que se le puede dar la vuelta en 30-45 minutos.
Cuando terminó la caminata corrimos a la pileta del resort para darnos un chapuzón. Allí conocimos a una familia de California que hablaba español y nos pusimos a charlar de viajes.

La isla desde el muelle

La isla desde el muelle

Foto de la playa por la que caminamos en el tour guiado

Foto de la playa por la que caminamos en el tour guiado

Cocos!

Cocos!

A las 5 de la tarde fuimos al muelle para presenciar el “fish feeding”. Craig, el guía, iba a alimentar a los peces del mar para que pudiéramos observarlos, fue el mejor acuario al que fui: los peces en su hábitat natural.

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15 minutos después la actividad terminaba porque el resort nos esperaba en la playa para darnos la bienvenida con unas bebidas: champagne, cerveza y jugos para todos los huéspedes (qué generosos). Así fue como nos sentamos a mirar el atardecer con unas copitas en la playa. Salud!

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Nos pegamos una ducha rápida y fuimos a cenar. La única opción era el restaurante del hotel, por supuesto, pero los precios eran normales y ya que la habitación nos había salido regalada nos dimos un gusto y pedimos unos tragos, además de invitarle uno a Reina por lo que había hecho por nosotros! Fede comió salmón, Reina ya había comido en el trabajo así que nos acompañó con un daiquiri de melón y yo comí pasta con salsa de champignones y rúcula. Reina nos contó que ni ella sabía lo que nos había reservado, estaba tan sorprendida como nosotros. Nos reimos mucho hablando de Rottnest, nuestros viajes desde que nos separamos todos en Febrero y nuestros planes en el futuro.

A las 9 de la noche – todavía seguíamos con energía – fuimos los tres a hacer un tour nocturno otra vez con Craig (que ya era amigo nuestro para esa hora). Vimos cangrejos en la playa, una tortuga marina y un tiburón! Eramos un montón de gente con linternas buscando fauna marina, fue muy divertido. Reina también la pasó genial porque no había tenido tiempo para disfrutar de ninguna de las actividades del resort.

Con Reina esperando los tragos

Con Reina esperando los tragos

Día 3: Green Island y Norman Reef
Nos despertamos temprano y fuimos a desayunar: había frutas tropicales, jugos, panqueques… nos hicimos la gran comilona del día para juntar energías, era el día de nuestro tour a la barrera de coral! Cuando decidimos ir a Cairns era con la intención de conocer este atractivo natural, decarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1981. Todo coincidió perfectamente y pudimos reservar un tour a buen precio para pasar el día en el arrecife Norman.
Como el tour era a las 11.30 pasamos la mañana nadando en la playa y aprovechamos para usar los kayaks del resort, fue divertido pero agotador, por lo que me dormí en el ferry hacia el arrecife.

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Cuando llegamos planificamos el orden en el que ibamos a aprovechar las actividades: Semi Submarino, almuerzo, observatorio, snorkel.
El Semi Submarino nos llevó por 30 minutos a descubrir las colonias de coral y sus ecosistemas submarios. Vimos peces de todos los tamaños y colores, fue alucinante. Haciendo Snorkel fue cuando más disfrutamos el tour. Al principio estábamos muertos de miedo porque era océano abierto y jamás habíamos nadado en profundidades (igual te dan chaleco salvavidas por supuesto, pero uno nunca está seguro de que funciona hasta que lo prueba). Tras vencer nuestros miedos salimos a observar los corales, el micromundo que ocurre en esos organismos, los peces que se alimentan de ellos… no es algo que pueda describirse con facilidad, y a falta de cámara subacuática esto es todo lo que puedo transmitirles desde el blog 🙁

Fascinada al ver los corales tan de cerca

Fascinada al ver los corales tan de cerca

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El mejor acuario al que fuimos en nuestras vidas

El mejor acuario al que fuimos en nuestras vidas

Zona donde se hacía snorkel

Zona donde se hacía snorkel

No hace falta terminar mi relato del día con un: “llegamos muertos y dormirmos 10 horas” pero lo hago igual, también mencionando la amabilidad y hospitalidad de Brenton y Jenna al cocinarnos la cena y esperarnos con una especie de fajitas veganas. Super rico.

Día 4: Conociendo la ciudad
El último día lo dedicamos exclusivamente a recorrer Cairns. Fuimos a ver la Lagoon, una pileta pública que construyeron a falta de playas (la ciudad no tiene playas porque sus aguas son ideales para medusas y cocodrilos bichitos con los que no debe ser muy entretenido nadar). La Lagoon está abierta todos los días desde temprano hasta las 9 de la noche, horario en el que sigue haciendo calor y sigue siendo conveniente darse un chapuzón.

Fede odiando a todos los de la pileta porque se olvidó la malla.

Fede odiando a todos los de la pileta porque se olvidó la malla.

La costa de Cairns

La costa de Cairns

Lagoon

Lagoon

Pasamos buena parte del día en el shopping porque había aire acondicionado y luego nos encontramos con Reina que nos llevó a un restaurante Coreano-Japonés donde comimos Udon Vegetariano (sopa de fideos gruesos), ensalada de tofu y Fede comió sushi y calamar frito. Reina es la primer y única vegetariana japonesa que conocimos, decidió dejar de comer carne para probar porque las francesas y yo le dimos charlas de vegetarianismo (?) Nos resultó cómico que se nos haya unido.

Reina y nuestra gran cena

Reina y nuestra gran cena

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Día 5: Despedida
A la mañana nuestros couchsurfers Brenton y Jenna nos llevaron al aeropuerto. Nos lamentamos todos de no haber podido pasar más tiempo juntos, así como también nosotros nos fuimos con ganas de pasar un ratito más en Cairns, que tan bien nos recibió. Fue un viaje sorpresa, poco planeado y con experiencias nuevas (como la de Couchsurfing) que nos llenaron de energía para seguir viajando y reforzaron nuestro objetivo de vivir viajando. Es posible y es maravilloso.

Nos despedimos desde un hostel feo y frío en Adelaide… pero esa ya es otra historia 🙂

Melina

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2 Comments

  • Reply Mariana 1 agosto, 2015 at 9:26 pm

    Hola chicos!me encanta su forma de viajar y me encanta ver la forma en que disfrutan todo!me voy para aussie en unos meses y me enloquecería trabajar en una isla como su amiga japonesa. Tienen idea como hizo para conseguir esa clase de trabajo???

    • Reply Destinados a Viajar 2 agosto, 2015 at 8:07 am

      Hola Mariana! Nuestra amiga Reina mandó mails a la empresa monopólica de la isla que se llama Great Adventures. Sé que buscan gente todo el año porque siempre reciben turistas así que mandales apenas llegues! Mucha suerte en Australia 🙂

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